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martes, 25 de marzo de 2008

Cómo seguir delgada después de hacer dieta


Si eres de las voluntariosas que han logrado adelgazar con una dieta saludable, bien sabes que ahora debes mantenerte en tu peso también de forma sana. Aunque no seguirás con la dieta toda tu vida, sí deberás mantener algunos buenos hábitos logrados con ella.

Te daré unos simples y sanos consejos, que leí en 20Minutos, que te harán mantener tu peso sin errores. En caso de estar muriéndote de hambre no comas cualquier cosa y elige una manzana. Tampoco te saltes ninguna comida, aunque te hayas excedido el día anterior; y no comas entre comidas.

Ten al alcance recetas que tengan bajas calorías así se te convierten en platos habituales. Otra cosa importante, no repitas ningún plato, por lo que debes servirte la ración adecuada de una sola vez, y de esta manera controlar cuánto comes. Asimismo, bebe mucha agua, entre un litro y medio a dos litros diarios.

Por último, haz ejercicio físico de forma regular, ya que con él puedes modelar tu cuerpo y preservar tus músculos en detrimento de la grasa.


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martes, 19 de febrero de 2008

Claves para lograr buenos hábitos en la dieta


A continuación te daré unos simples consejos para desterrar esos malos hábitos en la dieta, que no sólo hace que no adelgacemos, sino que además perjudican nuestra salud. Se trata de claves que ya hemos escuchado alguna vez, pero que vale la pena repetir para tenerlas muy presentes.

Hay que empezar el día con un buen desayuno, nada de hacer ayuno. Debemos evitar en lo posible tomar mucho café o té, o bebidas de cola durante el día. Es importante darle un tiempo al almuerzo, por lo menos de 30 minutos, y no comer apurados o frente al ordenador.

No te olvides de consumir a diario gran cantidad de verduras y frutas; y beber como mínimo un litro y medio de agua al día. Además, es importante respetar las cinco comidas diarias, pero en raciones moderadas.

Aunque son riquísimas, debemos evitar las grasas saturadas, que vienen en los snacks, los embutidos, la mantequilla, etc.; y prefiere cocinar tus platos a la plancha, al vapor o al horno, saca de tu dieta las frituras.

Y por último, a la dieta hay que sumarle el ejercicio. Elige la gimnasia, el baile, caminar, nadar, etc. Hay muchas opciones para elegir.

Vía: Hola


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martes, 29 de enero de 2008

Llevar una vida sana a través de la alimentación


Una siempre busca la manera de estar lo mejor posible. Tanto por fuera como por dentro.
Aunque, en principio, buscamos estar bien en nuestro interior, y así reflejar en el cuerpo la belleza que nos sale desde dentro.

En Vogue leí un interesante artículo, que nos da claves para lograr una vida sana a través de la alimentación. Aquí te doy los puntos más relevantes para llevar a cabo.

Como somos lo que comemos, hay que prestar atención a nuestra dieta y dejar de lado los alimentos que puedan dañar nuestra salud. Para ello hay que leer las etiquetas de todos los alimentos empaquetados.

Por ejemplo, se recomienda elegir el aceite de oliva, y dejar aquellos que no lo son; también no consumir edulcorantes artificiales, porque pueden hacer aparecer manchas en la piel, producir dolores de cabeza o alteraciones menstruales.

Come mucho pescado, sobre todo salmón, sardinas y caballa, ya que son ricos en ácidos grasos Omega 3.

Evita margarinas y mantequillas para condimentar los platos, porque tienen grandes cantidades de grasas saturadas, lo que aumenta el riesgo de enfermedades arteriales y problemas en la piel.

Incorpora a tu dieta diaria alimentos beneficiosos, como las semillas de soja (tienen un alto contenido en isoflavonas y protegen del cáncer, y un alto contenido en grasa poliinsaturada, buena para el corazón y para la elasticidad de la piel) o el ginseng, ideal para acabar con el estrés y el cansancio.

¿Qué esperas para empezar a comer de forma sana?


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lunes, 7 de enero de 2008

Liposucción ¿un nuevo cuerpo?


Dicen las malas lenguas que la mayoría de las famosas se someten a esta cirugía. En Latinoamérica es uno de los procedimientos cosméticos más practicados, siendo muy popular en Venezuela, Argentina y Brasil. Para quienes no saben de qué se trata, aquí se lo contamos.

Se trata de una cirugía que remueve aquella grasa que existe en áreas específicas del cuerpo; las más comunes se realizan en: abdomen, cadera, nalgas y torso superior. Este procedimiento no es un sustituto de la reducción de peso, sino un método para eliminar aquella grasa que no responde a la dieta o al ejercicio.

En caso de que haya mucha grasa los médicos por lo general hacen primero una liposucción para eliminar la mayor cantidad y luego la abdominoplastia para eliminar el exceso de piel.

La liposucción utiliza un instrumento que succiona la grasa, la cual es colocada en botellas u otros recipientes; es una cirugía que no toca los nervios ni los vasos sanguíneos. Puede durar en general entre una a dos horas por sección.

Por lo general, la persona que se somete a esta cirugía plástica no necesita hospitalizarse, aunque sí debe recuperarse en su casa entre uno o dos días, pero el dolor y los malestares duran por una semana o más.

La aspiración de grasa se puede hacer mediante aspiración (liposucción convencional), ultrasonidos (liposucción ultrasónica) o la nueva cánula de alta vibración. Lo más importante en la operación es la técnica empleada por el cirujano y no tanto el medio mecánico por el que se elimina la grasa.

Se trata de una cirugía que se realiza, en principio, para mejorar el contorno corporal, e incluso se la puede combinar con otras técnicas quirúrgicas, como: lifting facial, abdominoplastia o lifting de muslos.

Aquella persona que desee hacerse una liposucción debe tener un peso relativamente normal, con exceso de grasa en áreas determinadas del cuerpo, ya que una piel firme y elástica lleva a un mejor contorno final después de la liposucción.

La piel colgante no se readapta por sí misma al nuevo contorno, y puede requerir técnicas quirúrgicas adicionales para eliminar y tensar el exceso de piel.

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jueves, 27 de diciembre de 2007

El fracaso de las llamadas dietas milagrosas



Quien desea adelgazar busca fórmulas mágicas. Pero nadie tiene en cuenta que esos kilos demás se depositaron en nuestro cuerpo luego de un largo tiempo, por lo que bajarlos también llevará su periodo.

El especialista en nutrición
y Director General del Instituto de Globesidad, Abel Murgio, explica en su reciente libro ¿Por qué fracasan las dietas?, que existe mucha información -en artículos en revistas, diarios y libros, que se transforman en best sellers- con ideas erradas y mitos sobre “la búsqueda de una alimentación mágica”.

El médico nos habló de las principales causas del fracaso en las dietas, entre las cuales se encuentra la de recurrir a los tratamientos milagrosos que aparecen en revistas no especializadas o recomendadas por conocidos.

Es que realmente son tentadoras, porque prometen grandes resultados con poco esfuerzo; sin embargo, el fracaso es seguro a mediano plazo, ya que se recupera el peso que se tenía, o incluso más, y encima se pone en riesgo la salud.

Por eso, se recomienda perder del 5 al 10% del peso en un plazo de tres a seis meses y lograr mantenerlo en el tiempo. El especialista, quien aconseja llevar a cabo la Dieta Mediterránea, nos da algunas claves para hacer una dieta exitosa.

Primero dice que "toda persona tiene que comprender que cuando se inicia un plan alimentario no sólo es importante el número de calorías, calidad de la misma, sino adquirir ciertas pautas a la hora de comer”.

Esto es: relajarse, disponer de tiempo suficiente para comer (mínimo 30 minutos), beber cantidad de líquidos, comer pescado, aves y carnes rojas, legumbres, verduras y hortalizas de estación, frutas variadas, y realizar actividad física diariamente.

Y concluyó que, en definitiva, “debemos disfrutar de la comida, eliminando de nuestras mesas los excesos: alcohol, sal, frituras, grasas saturadas, harinas blancas, dulces".

Vía: Clarín


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miércoles, 26 de diciembre de 2007

Está demostrado, en las fiestas engordamos unos tres kilos


Está comprobado, en las fiestas de Navidad y Año Nuevo engordamos de media unos tres kilos. Así lo afirmó un estudio de especialistas médicos de la Confederación Española de Pacientes Cardiosvaculares y la Asociación Deportiva Cataluña de Trasplantados.

Es que en estas fechas tenemos abundantes comilonas en las que llegamos a consumir las mismas calorías que en una semana del resto del año porque, según los especialistas, "las comidas en esta época tienen toda la grasa del mundo".

De acuerdo a la nutricionista María Pérez, la razón de que esto suceda se da porque "estamos muy emocionados y los nervios y la alegría nos llevan a comer sin parar", agravándose el problema debido a que "engordamos muy rápido y en cambio, adelgazamos de forma más lenta".

Además, según la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, en las fiestas aumenta el consumo de alcohol y drogas -cannabis, pastillas y cocaína-, sobre todo entre los jóvenes, ya que hay más tiempo de ocio.

Debido a que los excesos le hacen muy mal a nuestro cuerpo, los médicos nos aconsejan hacer ejercicio y poder seguir una dieta sana. A continuación una serie de recomendaciones para que evitar desastres cuando comemos y tomamos.

Si tomamos vino, elijamos el tinto ya que engorda menos que el blanco; también la sidra en lugar del champán. Preferir los platos con pescado y acompañar las comidas con abundantes raciones de verduras, ya que ayudan a digerir mejor. Y, ante todo, comer con tranquilidad y despacio, tratando de controlarnos.

Vía: 20Minutos


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lunes, 17 de diciembre de 2007

¿Cómo no excederse en las fiestas?


Lo peor de las fiestas, además de tener que ver gente no muy querida, es tirar por la borda la dieta que algunos voluntariosos aguantaron el año entero. Es que en una sola noche llegamos a ingerir las calorías que antes tomábamos en una semana, más o menos.

Es que, primero en las reuniones con amigos y las laborales, y luego las noches del 24 y del 31, comemos de todo. Los menúes varían y nuestra tentación no resiste, se deja llevar. ¡Si hay que festejar!, grita nuestra mente.

Todo se puede hacer, disfrutar las fiestas con los seres queridos y comer aquello que repudiamos en pos de nuestra figura, pero de forma moderada. Para ello una serie de simples consejos que nos ayudará a pasar estas fechas sin terminar en enero corriendo 10.000 kilómetros por día.

Por ejemplo, organizar con tiempo qué se servirá en la mesa y calcular las cantidades por persona. Para ello, se puede establecer un menú con entrada, plato principal y postre que no supere las 600 calorías en total, sumándole una mesa dulce con no más de 900 calorías.

Otra recomendación importante es tratar de no centrar la celebración en la comida, sino en las personas que están allí presentes; no negarse los gustos, pero sí controlar el tamaño de las porciones (servirse en el plato y no de la bandeja).

Además, es ideal no saltearse las seis comidas diarias y salir a caminar unos 30 minutos por día. Por último, evitar, en lo posible, las bebidas con alcohol (excepto para el brindis) y elegir las aguas saborizadas, la soda, el agua, los jugos naturales y las bebidas dietéticas.

Vía: La Nación


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martes, 11 de diciembre de 2007

Simples recomendaciones para perder peso


En algunos países se acerca el verano, y muchas mujeres ya creen haber perdido la batalla contra los kilos demás. Aún en lugares donde el invierno acecha, estar flaca sigue siendo un objetivo. Aunque, vale aclararlo, no lo debe ser a cualquier precio.

Por eso es fundamental consultar al médico qué tipo de dieta debo seguir. De igual forma, aquí te damos unos simples consejos, que no le vienen mal a nadie, para poder perder peso.

Aunque todo lo sabemos, pocos los llevamos a la práctica: hay que hacer ejercicio. A una dieta saludable hay que sumarle la actividad física. Por ejemplo, salir a caminar y hacerlo de una manera rápida, no a velocidad de paseo.

En la casa, vale subir escaleras, barrer o simplemente bailar. La clave está en moverse, y para ello no siempre hay que ir a un gimnasio.

En cuanto a la alimentación, elige a los alimentos con gran contenido en agua, como las frutas y las verduras frescas y los hidratos de carbono de liberación lenta (fibra en los cereales, lentejas, judías y verduras frescas), porque ayudan a perder peso.

Es ideal evitar los hidratos de carbono de liberación rápida (dulces, miel, productos lácteos), los refrescos azucarados, el alcohol, los alimentos preparados y la bollería industrial.

También hay que olvidarse de comer productos fritos, es mejor cocinarlos a la plancha, al vapor o al horno.

Se recomienda hacer cinco comidas diarias: un buen desayuno, un almuerzo medio y una cena muy ligera, a las que se suma una colación suave (una fruta o un yogur desnatado) a media mañana y a media tarde.

Vía: Hola


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lunes, 10 de diciembre de 2007

Para ser como una francesa come como ellas


Siempre se ha visto a las francesas como las mujeres más bellas, elegantes y glamourosas del mundo; y de hecho lo son. Pero ¿en qué radican todas estas cualidades? Nada más y nada menos que en su dieta.

Es así que el libro “Las francesas no engordan”, de Mireille Giuliano, se ha convertido en todo un éxito en Europa y países de Latinoamérica. El objetivo de esta obra es que las demás mujeres adopten los hábitos alimenticios de las francesas, quienes disfrutan de diferentes platos, pero en su justa medida.

Las francesas no engordan porque comen de todo -panes, chocolates, vino y dulces, etc.- pero en cantidades necesarias, no abusan. Además, según la autora la clave está en no sentirse culpable de lo que se come o se deja de comer. Es ideal relajarse a la hora de comer, para de a poco ir reduciendo la ansiedad de comer demás.

Este libro propone hacer entre cinco a seis comidas diarias, comer platos hechos en casa con ingredientes naturales, disfrutarlos con serenidad y pensar en lo positivo de cada alimento.

Para medir las cantidades, se aconseja llevar un diario, donde escribir todo lo que se comió en el día y el tipo de actividad física que se realizó (un poco cansador, pero que parece dar resultados); también hacer un listado con las comidas favoritas y de las que se puede prescindir, para elegir al final aquellas que son más saludables.


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jueves, 6 de diciembre de 2007

Un libro para ser feliz a través de la comida



La comida es algo que nadie puede evitar. Con ella nos topamos por lo menos cuatro veces al día. Y mientras para muchos es un sacrificio al cual enfrentarse, para mí es una especie de ritual al que no puedo faltar.

Disfruto de comer con todos mis sentidos. Amo la comida, y aunque a veces quisiera comer menos para no engordar, es algo a lo cual no estoy dispuesta a renunciar. Por eso este libro creo que es perfecto para quienes, como yo, deleitamos los alimentos con una dedicación única.

Se trata de “Cocina para la felicidad”, escrito por los famosos monjes budistas del monasterio Sakya Tashi Ling del Garraf (Barcelona), quienes años atrás tuvieron gran éxito de ventas con un albúm de música chill-out y mantras tibetanos.

El libro es de cocina mediterránea, y cuenta con 113 recetas principalmente vegetarianas, aunque también tiene algunas de carne y pescado.

De acuerdo a sus autores, “según qué ingerimos, tendremos un cuerpo u otro, con una salud u otra, con una forma u otra, con una duración u otra. Por eso mismo, los monjes budistas consideramos que los alimentos son medicamentos y que, desde la más temprana de las edades, se debe educar a los niños en la idea de que todo lo que entra por la boca pasa a formar parte de nosotros mismos”.

Y es que el budista no concibe comer como un acto independiente de vivir, sino que siempre se fija en qué, cómo, cuándo, dónde, con quién y, sobre todo, con qué intenciones comemos”.

Para imitar ¿no crees?

Vía: Vitonica

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miércoles, 5 de diciembre de 2007

Mitos sobre algunos alimentos


Todos sabemos de las exigencias del mundo de hoy por ser delgados; lo cual para mucha gente se ha transformado en una obsesión, que conlleva a sumergirse en dietas no controladas por profesionales.

Lo cual, a su vez, está unida a mitos de ciertos alimentos y ciertas acciones que ya se ha instalado en nuestros conocimientos. Por eso en esta nota vamos a desmitificar algunos de esos mitos cimentados en la ignorancia colectiva.

- “El agua engorda”: el agua no tiene calorías, por lo que no engorda ni antes ni después de la comida.

- “El pan engorda”: se le atribuye al pan un excesivo aporte calórico, que en realidad se debe al acompañamiento (salsas, mantequilla, patés, quesos, embutidos). La idea de que el pan tostado engorda menos que la miga también es errónea; la miga contiene más agua y por eso presenta un aspecto esponjoso.

- “El azúcar engorda”: es un alimento energético que se encuentra en muchos alimentos, desde la fruta hasta la miel. Se relaciona este producto con los bollos, pasteles y chocolates, cuando el principal aporte calórico de estos alimentos se encuentra en las grasas con que se elaboran y no tanto en el azúcar. Una forma para reducir las calorías se encuentra en el empleo de edulcorantes artificiales, como sacarina, aspartamo o ciclamato.

- “Las patatas engordan”: la patata no es un alimento hipercalórico, sólo aporta 85 kcal por cada 100 g. Esto significa que tomadas cocidas o hervidas tienen menos calorías que un filete de ternera, un yogur entero o un vaso de leche. Lo que sí engorda es cuando se comen fritas.

- “El aceite crudo tiene menos calorías que frito”: el aceite aporta las mismas calorías frito que crudo. El aceite de oliva, muchas veces considerado para las dietas bajas en calorías, tiene las mismas calorías que el de maíz, girasol, etc.

- “Sudar favorece la pérdida de peso”: al sudar se elimina agua, pero no grasa, que es lo que hace perder kilos. La pérdida de agua, además, se recupera rápidamente en cuanto se bebe líquido.

- “La comida orgánica es más nutritiva”: según los estudios realizados hasta la fecha los alimentos orgánicos son tan nutritivos como los alimentos producidos de la manera convencional, porque las propiedades nutritivas y el sabor dependen, en gran medida, de la variedad y de las condiciones de crecimiento (como el suelo, el clima, etc.).

- “Los alimentos procesados no son buenos": debido al procesado de alimentos se dispone de muchos productos que, de no ser por esta técnica, no se podrían consumir. Además, permite adquirir alimentos de temporada durante todo el año. Algunos ejemplos son las frutas, las verduras y los productos cárnicos congelados y enlatados.
- ¿Los productos congelados son sanos?: son igual de sanos que los frescos si han sido tratados de forma correcta durante la cadena de congelación, algo que se puede comprobar por la textura que presentan.
- “La carne de cerdo es mucho más grasa”: las partes magras de la carne del cerdo poseen la misma cantidad de grasa que la carne de pollo y menos que la de ternera.

- “Se adelgaza comiendo sólo fruta”: una dieta sólo a base de frutas es incompleta, no aporta ningún tipo de proteínas, sólo azúcares, agua y fibra, con lo que facilitará la eliminación de líquidos del organismo y hará perder peso pero debido sobre todo a la pérdida de agua.


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viernes, 30 de noviembre de 2007

¿Qué tener en cuenta para hacer una dieta?


La devoción del mundo de hoy por ser flacos y lindos, nos lleva a que muchos de nosotros nos embarquemos en dietas sin hacer previamente una visita al médico
. Desde las que salen publicadas en los medios, hasta la que siguen las celebridades o simplemente nuestro círculo íntimo, nos interesan para perder peso.

Pero debemos saber que determinada dieta puede servir para una persona y para otra no, porque hay que tener en cuenta la edad, los hábitos alimenticios anteriores, posibles problemas hormonales, si se ha realizado ya otro tipo de dietas, etc.

En Vogue nos advierten sobre los posibles riesgos que se corren al iniciar una dieta sin ningún tipo de control por parte de un especialista.

Por ejemplo, que las dietas desequilibradas al hacernos perder masa muscular, pueden producir efectos negativos; que las dietas hipocalóricas afectan el estado de ánimo, produciendo fatiga y cansancio.

También hay que tener cuidado con las dietas que reducen la ingesta de proteínas, porque no se puede prescindir de ellas, debido a que se pone en riesgo la masa muscular.

Por eso, si ya tienes decido bajar de peso, primero visita a un especialista, a ver si realmente necesitas hacerlo y ver, en caso de que sí, qué tipo de dieta es para ti. Tu salud debe primar ante todo paradigma de belleza.


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jueves, 29 de noviembre de 2007

Rihanna nos revela sus sacrificios para estar bella


Cuando vemos a las famosas (cantantes, actrices o modelos) en las revistas lo primero que pensamos es ¿por qué son tan lindas?, pero nos olvidamos de que aunque es verdad que la naturaleza les dio la primera ayuda, luego es el sacrificio de ellas mismas la razón para que se vean espléndidas.

Mientras algunas celebridades sólo dicen que están bellas por dormir 8 horas o beber dos litros de agua por día, la cantante Rihanna se anima y dice la verdad.

Conocida por interpretar su tema Umbrella, esta morena parece seguir los pasos de Beyoncé, y no sólo en su carrera, es que también tiene un cuerpo escultural y una piel de cera.

En una publicación on line la estrella no tuvo reparos en confesar algunos de los sacrificios que hace para estar deslumbrante.

Hace ejercicio todos los días con un entrenador personal que centra la rutina de ejercicios en sus piernas, "esto me hace perder peso rápidamente sin preocuparme por contar las calorías que cosumo durante el día”.

Pero también se ocupa de la alimentación sana, llevando a cabo una dieta alta en proteínas y fibra, y aunque le gustan los carbohidratos (como a muchas de nosotras), los evita. Eso es lo que se llama una voluntad de hierro ¿quién pudiera?

Vía: Glamour


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viernes, 16 de noviembre de 2007

De cómo estar espléndida sin morir en el intento



En Feminidades ya te dimos algunos consejos sobre cómo controlar el hambre. Ahora te damos algunas claves para ponerte en forma. No hace falta transpirar a disgusto en el gimnasio, bastan unas actividades diarias en tu propia rutina para estar espléndida. Y no sólo por fuera, también por dentro.

Alguna vez he escuchado que limpiar la casa quemaba calorías. Si es verdad no sé, pero suena lógico. En esta nota de Infobae lo confirman, las tareas domésticas “tonifican y benefician los músculos”.

Además, en el artículo recomiendan que en el trabajo vayas caminado hacia el baño o hasta la puerta para ejercitar las piernas y los brazos, e ir a hacer las compras al supermercado caminando lo más rápido posible.

A la hora de comer elige los alimentos naturales y frescos, y toma mucha agua.

Cuando haya sol sale a caminar por tu barrio. Hazlo con "los hombros relajados, la espalda recta, los brazos flojos y los pies paralelos, manteniendo siempre una buena y profunda respiración" para así revitalizarse y desintoxicar el cuerpo. En caso de quedarte en tu casa, abre todas las ventanas y deja que entre un nuevo aire.

También es importante poder modificar los ambientes en los que se vive, para así renovar la forma de sentir las cosas.

En cuanto a una misma, es bueno comprar, en la medida de lo posible, ropa y zapatos nuevos y diferentes a lo que siempre usamos, cambiar de peinado y de maquillaje, y así renovarnos por fuera.

No te olvides de dormir al menos ocho horas diarias, y antes de hacerlo en vez de ver tele, puedes relajarte leyendo o meditando.

Cambiar los pensamientos negativos por los positivos; es un esfuerzo, pero vale la pena. De esta manera, manteniendo el optimismo, “mejorarás la salud, el éxito en el trabajo y la esperanza de vida”. ¿Te parece poco?


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jueves, 15 de noviembre de 2007

¿Cómo controlar el hambre?


Soy de esas mujeres de muy buen comer. Me gusta disfrutar de cada comida. Para mí un buen plato levanta el peor de los ánimos. Una fiesta, una reunión o simplemente una salida, deben ir acompañadas de una comilona.

Si me falta la comida también me falta el humor; por eso, como tantas otras mujeres, quiero ver la manera de alimentarme sin engordar. Por tal motivo empecé natación hace un par de meses, y así evitar tener que dejar de comer.

Pero además, he encontrado una serie de consejos para adoptar y así poder controlar el hambre, que en ocasiones se transforma en gula. Aquí te los paso.

- Mantenerse hidratada: tomar un vaso de agua con el zumo de medio limón al levantarse, para así evitar retener líquidos y ayudar al propio organismo a eliminar toxinas. Durante el día, tomar dos litros de líquido, entre agua, sopas, tés (elige el verde) y zumos.

- No evitar el desayuno (ni ninguna otra comida): es la base de la alimentación. Por algo el dicho asegura, desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo.

En él debes incluir proteínas magras (huevo, jamón, queso fresco, yogur descremado, etc.), carbohidratos ricos en fibra (pan o cereales integrales), vitaminas (frutas y zumos) y pequeñas cantidades de grasas saludables (nueces o almendras).

- Antes de cada comida come una ensalada verde: así incorporarás menos calorías, ya que la lechuga, por ejemplo, tiene mucho volumen y pocas calorías, y obliga a masticar, logrando saciar el apetito (aunque esto a mí no me resulta).

- Ten a mano manzanas y yogur descremado: esta fruta es una fuente de pectina (fibra soluble), que aporta sensación de saciedad, además, ayuda a combatir el estreñimiento y a eliminar toxinas.

El yogur, por su parte, ayuda a perder más peso y grasa, ya que según los expertos “el calcio inhibe la producción de células adiposas y acelera el metabolismo de las grasas”.

En caso de tener una fuerte necesidad de comerte algo cuanto antes, como un pedazo de torta, date un tiempo a que pase ese deseo, ya que estas especies de crisis suelen durar 10 minutos. Pasado ese tiempo seguro tu deseo seguro se desvaneció. ¡Pero aguántate!

Tampoco hay que prohibirse nada, porque de seguro terminarás obsesionándote con determinado producto. Si te gusta el chocolate, come todos los días un pedacito.

Vía: Hoy Mujer


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lunes, 5 de noviembre de 2007

La mala costumbre de querer hacer dieta sólo con alimentos light. Aquí toda la verdad sobre ellos



Hoy todos queremos hacer dieta
. Hombres, mujeres, chicos y chicas estamos al tanto de los actuales parámetros de belleza. Y aunque nos quejamos de la anorexia y la bulimia y criticamos a las modelos y a los que lideran en la moda, todos nos dejamos llevar por los nuevos mandatos y queremos ser flacos.

Algunos lo pueden ocultar, pero en el fondo, todos deseamos ser aceptados, y hoy ser aceptado tiene que ver con ser flaco. Aunque la afirmación duela y no la admitamos. Por eso los productos light han cobrado una importancia vital en nuestra dieta cotidiana.

¿Quién no tiene en su heladera algún alimento light? La invasión que estos productos hicieron en los supermercados hizo que se instale en el inconsciente colectivo la idea de que al consumirlos se logra adelgazar.

Esto es un error gravísimo, porque a veces estos alimentos tienen las mismas calorías que los comunes. Hay que saber que los productos así llamados son bajos en calorías porque han sido desgrasados o porque se les ha reducido o quitado una cantidad de azúcares.

Esto es, que han sufrido una reducción o sustitución de algunos de los componentes de los productos tradicionales para conseguir que tengan un menor aporte calórico. Por ejemplo, las patatas fritas light tienen muchas calorías y los chocolates sin azúcar tienen tantas calorías como los normales porque contienen más grasas.

En la actualidad existen muchos tipos de alimentos light: yogures, quesos, caldos, panes, sopas, galletitas, pastas, mayonesas, mermeladas, dulces, golosinas, bebidas, jugos, helados y muchos más.

Pero en realidad, sólo se puede denominar light a los alimentos: con valor calórico reducido, bajo en calorías, bajo en contenido glúcido, reducido contenido graso, bajo contenido en sodio.

Aunque los productos ligeros ayudan a moderar el consumo de energía, tienen como inconveniente que a veces poseen demasiados aditivos (lo cual no lo hace saludable). De igual forma, contribuyen a tener una alimentación más variada.

 
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