viernes 14 de diciembre de 2007

Todo lo que hay que saber sobre los parches anticonceptivos

Aunque la mayoría de las mujeres prefiera la píldora anticonceptiva, el parche se perfila como un método hormonal más sencillo y cómodo ya que no requiere de la ingesta diaria de ninguna pastilla porque se lleva todo el tiempo pegado al cuerpo. El lugar lo elegís vos: la cola, el brazo, el abdomen o la espalda. Lo ideal es llevarlo bien oculto y que no se nota con la ropa, sobre todo en verano.

¿Cómo funciona? Suministra a través de la piel una dosis continua de las mismas hormonas que la píldora anticonceptiva (estrógeno y progestina), hasta el flujo sanguíneo por siete días. De esta manera, inhibe la ovulación y además hace más densa la mucosa cervical, dificultando la entrada del esperma al útero. Los parches se usan a partir del primer día de la menstruación y deben cambiarse una vez por semana (siempre el mismo día).

Si bien tiene una efectividad el 99% debes tener en cuenta que no te protege contra el VIH y enfermedades de transmisión sexual. El parche es muy delgado, liso, de color beige y mide cuatro centímetros cuadrados aproximadamente, con el que realizar todo tipo de actividades como nadar, bañarte o hacer ejercicio ya que no se desprende con la humedad o calor.

Entre sus efectos secundarios figuran la reacción en el área de aplicación, náuseas, infección de las vías respiratorias superiores, dolor menstrual o abdominal.

Fuente: Esmas

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